Claro que me han dicho "el que quiere celeste que le cueste", pero no me han dejado claro que lo que cuesta pesa, pesa en lo más profundo de mi ser.
No dejo de suspirar fuerte con ganas de gritar. Viste cuando esa sensación de que hay una masa de algo en forma de pelota grande en tu garganta, que varios suelen llamarlo "nudo", o cuando lloras con lo más profundo de tus intestinos retorciendose, con ese suspiro fuerte jadeando cada vez que exhalas y a la vez agarrándote la cabeza como si te fueras a arrancar los pelos. Viste cuando no tenes ganas de comer, ni de pintar, ni de cantar, ni de salir. Yo no se si estoy siendo muy exagerada, pero la realidad es que cuando me siento triste siento todo eso y más...
Mi tristeza se basa hoy en el amor, el amor que no me corresponde, o al menos es lo que creo yo.
Creo que el amor no es algo malo, de hecho cuando siento este amor, cuando respiro y siento que amo, me siento llena de vida.
El problema no es el haberme enamorado, el problema nace cuando no es correspondido y cuando querés expresarlo y no podes.
Cuando siento que reprimo mis sentimientos, sea cual fuere, me provoca esta sensación de angustia sobrehumana.
Ahí está! Eso es!... lo que reprimo me angustia. Claro es tan lógico cuando podes analizarlo escribiéndolo, pero no es solo eso. No es fácil aceptar un sentimiento reprimido, no es fácil llevar acabo una meta, no es fácil calcular el tiempo para detenerse a pensar antes de actuar... claro que no.
Hay que caminar para avanzar, eso es lógico también, pero al bebé hay que enseñarle a a caminar y después de varios, vaaarios tropezones, golpes, moretones, etc, el bebé sale a caminar solo, es evidente que necesita sostenerse de vez en cuando de los brazos de algún mayor para poder aprender a caminar derecho y no resvalar, ni torcer el pie. Aun desde los primeros pasos físicos uno necesita ayuda, uno debe aceptarla, adquirirla y utilizarla.
Concidero que a mi la ayuda me hace bien y la incorporo pero me cuesta ponerla en práctica, hay que recodar que un tropezón no es caída y que una caída no es la muerte, que hay saber levantarse y hacerle frente para no sentirse reprimidos. Hay que ser realistas también, pero no pesimistas.
Sé que no debo reprimir nada, porque no hay nada más degradante para uno mismo que reprimirse ante algo o ALGUIEN.
ÉL en el fondo sabe lo que lo adoro, sabe que estoy, sabe que puedo ser los brazos que ayuden su andar. Yo sé que mientras siga sintiendo este amor tan intenso por ÉL, nada me va a derrivar, cuando pienso en ÉL me siento fuerte como piedra y por dentro blanda como algodón. Sé que ÉL logra lo mejor de mi y lo peor, pero lo mejor es lo mejor enserio.
Hay tantas cosas que tengo que expresar y gritar que al reprimirlos me genera mal estar psíquico y físico... Igualmente no voy a lamentar el haber dejado el tiempo pasar, creo que fue una decisión bien tomada, porque ahora puedo ver más allá de la cabeza, puedo ver la esencia de mi alma y de mi corazón.
Quizás no dure para siempre, pero duró y dura...
"Their s nothing u can show that isn t shown..." (The Beatles)
martes, 16 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
